Cogió su recién estrenada libreta con el Cavallino Rampante; quitó el capuchón de su Bic rojo. Miró a su derecha para asegurarse de que Juanito Banana Culo de Rana no le pillara. Éste se entretenía en las labores de prospección en sus fosas nasales. Se dispuso a escribir en la primera hoja. Temblaban sus manos. El nudo en el estómago se acrecentó. Escribió un nombre, como tantas veces en el último año, seguido de una declaración, de esas que en poco tiempo le darían risa. Cortó la hoja y apresuradamente la dobló en dos. Decidido se levantó en dirección al pupitre, tres más allá, donde ella se sentaba. Cuando le llegó el olor a su fresca colonia, convirtió las palabras de inocente pero sincero amor en un amasijo, y varió el rumbo hacia la papelera. De vuelta a su pupitre, al lado del de Juanito Banana Culo de Rana - que ahora se deshacía sin disimulo de su moco - vió con el filo de su mirada la sonrisa de ella. Él no lo sabía, pero ese año iba a aprender a resolver ecuaciones con más de una incógnita, iba a recitar toda la tabla periódica menos las tierras raras, se iba a apasionar con la Historia e iba a estar a punto de suspender francés y educación plástica, porque el beso que ella le iba a dar, su primer beso, no le iba a servir de inspiración para dibujar las plantas en clase de Don Fernando que tiene los huevos colgando. "Este año va a ser largo, muy largo", se dijo mientras se sentaba a tan solo tres pupitres de ese inconfundible olor a colonia.
jueves, 31 de agosto de 2006
martes, 15 de agosto de 2006
Prohibido publicidad - mierda de perro
Paseaba yo por la capital europea, lugar donde se cultivan las coles (¡qué pesado con la bromita!) cuando topeseme mi persona y mis dos ojos con dos pegatinas que tenían la intención manifiesta de prohibir dos cosas que apestan en nuestras ciudades. Por un lado la publicidad Spam-físicia: pizza a domicilio, comida china, reformas Bradusky tiramos tabiques y lo que haga falta aprecio razonable, portes, te ha tocado un apartamento en la playa pero a cambio tienes que estar 5 horas en un hotel mientras te encierran y te obligan a comprar un quita manchas que mancha, te ha tocado un juego de maletas cutres esta vez por soportar la presentención de Pleng Universal producto que revolucionará tu figura mientras barres la casa o lees un libro (no dicen nunca que tipo de libro, pero las memorias de Aznar puede resultar....) Abogados Niceto Fernández Internacional tiene el honor de invitarle a la presentación de la sucursal que se ha abierto en su barrio, compro oro, muebles antiguos y lo que le sobre (absténgase de traer suegras, tenemos muchas en stock) rasca y gana un neceser sin cremallera por la compra superior a 50 euros en nuestras tiendas, no podía faltar las ofertas del super y de la droguería (útil para ver a cuanto cotiza el kilo de merluza y el litro de colonia), reparaciónes urgentes de Televisión las 24 horas, del mismo formato que cerrajeros las 24 horas, en amarillo chillón y con letras azules y rojas que no es otra cosa que unas pegatinas que terminan pegadas en el ascensor (seguro que son mis pestilentes vicinos que no me dejan trabajar en paz y que ahora les ha por hacerse un curso de bricolaje con lo que acumulan en su casa...a ver si nos sale unos recicladores en potencia a golpe de martillo) y ya paro.
La otra cosa que asola nuestras ciudades es la mierda de perro. Los perros hacen sus necesidades, pero los dueños son unos guarros. El hemisferio reptil de mi cerebro le da a veces por pensar en sacarse el aparato urinario y rocierles a discreción con el orin acumulado, pero a uno le educaron para no hacer estas cosas, y se resigna en no pisar las mierdas de los perros.
Los bruselinos (aunque en verdad son bruselenses pero a mi me suena mejor la otra versión) intentan evitar estas malas prácticas con estas pegatinas en los buzones y en las puertas (¡qué ingenuos!):


Comentemos éste último diseño: por un lado, la parte trasera está perfectamente lograda, con la cola elevada para permitir la evacuación; si se fijan en el producto de la evacuación, algo ligera por cierto, termina en punta, lo que le da un realismo atroz. De haber sido yo el artista (y haber sido dotado para ello), hubiera añadido un poco de humillo, producto en invierno de la diferencia entre la tempartura de la hez y del frio exterior. Pero lo más realista es la cara de placer que se le adivina al can, casi relamiéndose por el esfuerzo producido, y eso que la deposición es poco consistente.Los bruselinos (aunque en verdad son bruselenses pero a mi me suena mejor la otra versión) intentan evitar estas malas prácticas con estas pegatinas en los buzones y en las puertas (¡qué ingenuos!):


Bueno, no molesto más. Simplemente pasense a ver carteles extraños en esta página. Yo lo he visto en Asi no son las cosas, que a su vez lo ha visto en el blog de Ramón Buenaventura, tangerino como yo y el cual me concedió una entrevista en mis tiempos mozos del Severo Ochoa. Tengan cuidado en no pisar mierda y absténgase de abrirle al cartero comercial que siempre fastidia las siestas con llamada al telefonillo seguido de un estridente "caltelo comelcial". Un mundo sin Spam y sin mierda (de perro) es posible.
¡Shakira!
Me confieso seguidor y admirador de Shakira. No llego al extremo de tenerla como fondo de pantalla, y tampoco esperén ver un poster descomunal en mi alcoba. Le debo haber ganado dos apuestas, solo por saber algún nimio detalle de su vida privada, algo que no debería de interesarnos salvo aburrimiento, algo, desgraciadamente, común en nuestra especie.También le debo una canción, Suerte, por motivos ajenos a éste post (¡qué recuerdos, Beca!). Y por supuesto, ese movimiento de cáderas. En algún lado le tendría que salir su origen libanés.Os dejo aquí este vídeo. Éste video es de sus fans bailando su último éxito, Hips Don´t Lie. Confieso que éste verano me he puesto a bailar, a solas y sin cámara, por fortuna para el resto de la humanidad, esta canción de una manera tan patética como alguno de los que sale en el vídeo, y mi movimiento de caderas nada tiene que ver con el que hace más de una en éste video. Como fuera, ¡a mover las cáderas¡
jueves, 3 de agosto de 2006
Cuaderno Belga II
Tienen los snob (entre los que se confunden algún pijo) la costumbre de ir los miércoles por la tarde a una plaza, la Place du Châtelain, donde ponen un mercado con sus verduras, sus carnes, sus pescados y con lo que se precia en un buen mercado de bario, con la añadidura de puestos de comida rápida pero elaborada. El plan consiste en tomarse unas copas de vino blanco (no vi vino tinto alguno) o unas cervezas picando en los puestos. Unos van con sus trajes de ir a la oficina, y otros van con sus ropajes para la ocasión. El despeinado, a la moda y calculado; el bronceado, de rayos uva. Mucha pose y mucha sonrisa colgate, que le da a la plaza un aire de buen rollo.


En una de las esquinas de la plaza está un bar que no se podría llamar sino Le Châtelain. Alli te pides tu copa de vino o cerveza y te la sacas a la calle, en plan botellón sofisticado sin un Gallardón que te fastidie el plan. Escuchas hablar italiano, algo de español, un british a la perfección mezclado con un inglés que lo es tan solo de oídas y un francés exagerado y marcado, frente a uno dulce y natural.

Yo, para pasar desapercibido en el mundo Labanda bruselino, me subí el cuello del polo. Pero nada, no alcanzo el estilo, y mira que lo intento. Creo que es cuestión de genes. Osea como sea, volveré a intentar infiltrarme el próximo miércoles que éste por aquí.
martes, 1 de agosto de 2006
Cuaderno belga I
Bélgica es un país que, en 2 horas en tren te has salido sin darte cuenta. A pesar de lo pequeño que es, tiene espacio para fabricar más de 500 cervezas distintas. Si de Gaulle decía que era dificil gobernar un país con tanta variedad de quesos, imagínense lo que es gobernar un país con tantos tipos de cervezas.Nos vamos al sur. Puedo decir que ya conozco Bélgica de Norte a Sur. Si la vez pasada me fui a Ostende a comer caracoles verdes-grisáceos de mar, este viaje me tenían preparado un viaje cerca de las Ardenas, en el país de Semois (con ese nombre parece que vive allí un gnomo). Por supuesto, en tren, por que aquí el tren funciona a las mil maravillas. El destino era Florenville, un pueblo situado entre bosques y ríos, en la frontera con Luxemburgo y Francia.
El señor Renauld nos alquiló unas bicicletas y allí nos fuimos a trotar como cabras por las montañas. Todo chulo, creía que mis clases de Spinning iban a ayudarme. De algo sirvieron, pero en un gimnasio no te entran moscas por la boca ni empiezas a sufrir un tembleque cuando caes por una cuesta empinada llena de piedras. Incluso había tramos que por seguridad y por torpeza un decidía descalzarse la bici y hacerlo a pie. Pero la estampa era casi siempre lo más parecido a verano azul entre bosques cerrados y poco calor. Entre tanto rio te crees que el agua va a saber a gloria, pero la de este lugar sabía simplemente mala. No se puede tener todo en esta vida. Pero el sabado nos mojamos los pies y algo más a la orilla de este rio, camino de Chiny.
Dicen que éste año tienen sequía ¿?¿?¿?
Dicen que éste año tienen sequía ¿?¿?¿?
.El campanario de la nueva abadía; a sus píes, la vieja abadía destruída durante la Revolución Francesa.
El domingo por la mañana nos fuimos a la abadía de Orval, donde unos monjes trapenses hacen cerveza y queso. El monasterio tiene su historia, que remonta al siglo XI, con quema en la revolución francesa y reconstrucción en los años 20. Fue entonces que, para sacar dinero, decidieron montar la cervecería, una de las 7 cervezas hechas por trapenses que hay en el mundo.
A la vuelta de Florenville, una pregunta en una casita en pleno bosque nos sitúa en Francia. ¡Y yo con esos pelos! Nada, salvo esos dos, ningún gabacho a la vista. Ya puedo decir que he estado en Francia.
Los belgas del sur, los belgas que hablan francés, son como franceses pero en majo. Gente tranquila, agradable y dispuesta a ayudarte. Solo se ponen un poco bordes cuando dices los números a la francesa, manera complicada donde los haya.
Gente guapa. En este país hay gente guapa y gente fea, como en todos lados. Pero en un par de generaciones, como se mezclen, que se mezclaran, negros, blancos y rubios, moros y gente de más allá, las probabilidades de que sean más guapos aumentará.
El tiempo. En el sur, nada de lluvia; sobre todo sol. No por que sea el sur (en dos horas no da tiempo a que cambie el clima), sino porque hemos tenido mucha suerte. Empezó a llover justo en la estación con la llegada de nuestro tren, con polacos borrachos incluidos, echados por un delgado, espigado y causi enclenque revisor, eso si con unos huevos puestos en su sitio al requisarles los pasaportes y ponerlos de patitas en la calle. Sin polacos que insultaran en español (espagnolll mierda, puta es curva y demás lindezas) el tren volvió a su calma.
En Bruselas el tiempo va a su aire. Aquí Maldonado no tendría nada que hacer, porque no acertaría si va a llover, o van a tener un sol de justicia. Claro que pensándolo bien, diría que estaremos entre precipitaciones y claros, y luego se iría a pasear por Chamberí. Ahora, mientras escribo, llueve a raudales. Dario toma la cámara para hacer esta foto:

Paseo por Bruselas. El lunes por la mañana uno lo dedica a mejorar el estado de su culo, después de andar tanto tiempo sentado en una bici, y a poner las articulaciones en su sitio. Después de comer cosas que llenan pero que no saben, nos fuimos Dario y yo a darnos un paseo por el centro. El café, como dos señores en la Galería Real.
Atravesando la Grand Place, nos fuimos a una calle llena de librería de viejo, con libros y discos para todos los gustos. Entre ellos la colección de Que sais-je,? presente en la biblioteca de más de un intelectual con aire de sabérselo todo. Confieso que tengo uno sobre literatura francesa que nunca he llegado a leer. Por dos euros me he comprado el diccionario filosófico de Voltaire y a correr.
Comida. Parece mentira, pero aún no me he agenciado ni unas patatas fritas callejeras con salsa a tutiplen, ni un gofre recubierto de nata y sirope de chocolate. Comida más o menos sana y casera, con compra incluida, de frutas a precio de oro, y pan delicioso.
Bueno, pues esto llega a ser todo. A ver si me quito el pijama y me pongo en marcha, valdiendo eso sí un paraguas y la sudadera que me tuve que comprar en un Springfield nada más llegar, porque aquí uno no ha salido de su pueblo, y se cree que en agosto no llueve en todos lados.
Atravesando la Grand Place, nos fuimos a una calle llena de librería de viejo, con libros y discos para todos los gustos. Entre ellos la colección de Que sais-je,? presente en la biblioteca de más de un intelectual con aire de sabérselo todo. Confieso que tengo uno sobre literatura francesa que nunca he llegado a leer. Por dos euros me he comprado el diccionario filosófico de Voltaire y a correr.
Comida. Parece mentira, pero aún no me he agenciado ni unas patatas fritas callejeras con salsa a tutiplen, ni un gofre recubierto de nata y sirope de chocolate. Comida más o menos sana y casera, con compra incluida, de frutas a precio de oro, y pan delicioso.
Bueno, pues esto llega a ser todo. A ver si me quito el pijama y me pongo en marcha, valdiendo eso sí un paraguas y la sudadera que me tuve que comprar en un Springfield nada más llegar, porque aquí uno no ha salido de su pueblo, y se cree que en agosto no llueve en todos lados.
viernes, 28 de julio de 2006
A comer coles...
Pues eso: que me voy unos días a la capital de las coles: Bruselas. No creo que coma ninguna; algún bombicito y unos moules caerán en mi estómago, sin faltar las patatas fritas vendidas en la calle, con exquisitas salsas plastosas...y algún homenaje matutino en Le Pain Quotidiene, aunque esta vez no será cerca de Central Park.
Como no todo va a ser comida, os iré contando por aquí mis aventuras en la capital europea. Por aquí os dejo unas fotos en Flickr de la ciudad
Seguiremos informando...:-)
Como no todo va a ser comida, os iré contando por aquí mis aventuras en la capital europea. Por aquí os dejo unas fotos en Flickr de la ciudad
Seguiremos informando...:-)
miércoles, 26 de julio de 2006
Lecturas de verano
Lo confieso: no tengo ganas de escribir. Ha llegado el calor, y con ello me he aplatanado. Escribir como lo hago aquí (¡y tan mal!) , es cosa del otoño, del invierno, de la primavera, pero casi nunca del verano.El verano es para leer. Para leer lo que a uno le venga en gana. En la playa no es muy recomendable llevarse lectura pesada, aunque yo confieso que Guerra y Paz me la ventilé en un verano. El ejemplar termino lleno de arena y de crema protectora. En el fondo Guerra y Paz es un largo folletín, ¡pero qué pedazo de folletín!
En verano, sobre todo en ese sitio hortera al que vamos todos los veranos (las playas turísticas), cuyo templo es el chiringuito (con los hombres sin camiseta enseñando sus pechos cubiertos con pelos y más pelos), hay que llevarse lectura ligera, que no mala.
Todos los años (me doy cuenta que me estoy convirtiendo en un viejo de costumbres fijas, y esto no puede ser porque me veo siendo un conservador en todos los sentidos) me compro un par de novelas de espías, de abagados yanquis (no le veo salida a una novela ambientada en la Audiencia Nacional) o de mafiosos y me los llevo conmigo de paseo. Cuando me canso de la playa turísitica (algo que sucede muy pronto) me refugio en la fantasia desbordante de estos libros. Tres autores no pueden faltar: Frederick Forsyth, John le Carré (para los espías estos dos) y John Grisham (para los abagados). De estos tres autores, os recomiendo Los Perros de la Guerra, de Forsyth; Single and Single de le Carré; y el Socio de Grisham, pero cualquier titulo de estos tres puede valer como lecturas de veraneo.
Haciendo memoria, recuerdo que me compre La Reina del Sur nada más salir al mercado. Lo mejor fue que me encontré con el autor, Don Arturo, nada más salir de la Casa del Libro. Odio a los que asaltan a la gente por la calle con "¿me lo firma?", asi que le dejé en paz...pero me hizo gracia la situación. Pérez-Reverte es otro autor muy cómodo para llevar a cualquier parte. Me refiero a sus libros, no a él en persona: ¿se imaginan un día con Pérez -Reverte en la playa?
Un buen, pero reciente, amigo canadiense me contaba el otro día que en su primera visita a España fue a parar a un complejo turístico en Salou. Para mejorar su español, se compró la novela erótica de Las Edades de Lulu, de Almudena Grandes. "Como yo no sabía mucho de que iba", me contaba por el Skype, "me la lleve a la playa, y en fragor de la lectura me animé (se erectó). Tuve que hacer un gran esfuerzo y concentrarme en una señora fea para que se me bajará la inflacción (tiene el vocabulario como lo tiene). Al día siguiente me compre Misericordia de Galdos, y no hubo más erecciones" Asi que ya saben...no se lleven lecturas eróticas a la playa,¡ que me escandalizan al personal!
Por cierto, ¿alguna lectura recomendada para llevar a la playa?¿Qué libro se van a llevar estas vacaciones?
Pie de Foto: Mientras mi sobrina dormía, Lupita me tomó prestado el libro y se puso a leerlo.
Todos los años (me doy cuenta que me estoy convirtiendo en un viejo de costumbres fijas, y esto no puede ser porque me veo siendo un conservador en todos los sentidos) me compro un par de novelas de espías, de abagados yanquis (no le veo salida a una novela ambientada en la Audiencia Nacional) o de mafiosos y me los llevo conmigo de paseo. Cuando me canso de la playa turísitica (algo que sucede muy pronto) me refugio en la fantasia desbordante de estos libros. Tres autores no pueden faltar: Frederick Forsyth, John le Carré (para los espías estos dos) y John Grisham (para los abagados). De estos tres autores, os recomiendo Los Perros de la Guerra, de Forsyth; Single and Single de le Carré; y el Socio de Grisham, pero cualquier titulo de estos tres puede valer como lecturas de veraneo.Haciendo memoria, recuerdo que me compre La Reina del Sur nada más salir al mercado. Lo mejor fue que me encontré con el autor, Don Arturo, nada más salir de la Casa del Libro. Odio a los que asaltan a la gente por la calle con "¿me lo firma?", asi que le dejé en paz...pero me hizo gracia la situación. Pérez-Reverte es otro autor muy cómodo para llevar a cualquier parte. Me refiero a sus libros, no a él en persona: ¿se imaginan un día con Pérez -Reverte en la playa?
Un buen, pero reciente, amigo canadiense me contaba el otro día que en su primera visita a España fue a parar a un complejo turístico en Salou. Para mejorar su español, se compró la novela erótica de Las Edades de Lulu, de Almudena Grandes. "Como yo no sabía mucho de que iba", me contaba por el Skype, "me la lleve a la playa, y en fragor de la lectura me animé (se erectó). Tuve que hacer un gran esfuerzo y concentrarme en una señora fea para que se me bajará la inflacción (tiene el vocabulario como lo tiene). Al día siguiente me compre Misericordia de Galdos, y no hubo más erecciones" Asi que ya saben...no se lleven lecturas eróticas a la playa,¡ que me escandalizan al personal!
Por cierto, ¿alguna lectura recomendada para llevar a la playa?¿Qué libro se van a llevar estas vacaciones?
Pie de Foto: Mientras mi sobrina dormía, Lupita me tomó prestado el libro y se puso a leerlo.
lunes, 10 de julio de 2006
A la calle, Zizou
Diré que eres uno de los mejores jugadores que he visto yo sobre un campo de fútbol; diré que has llegado al Mundial muy bien, porque poco has hecho o poco te dejaron hacer éste año en el Real Madrid, y eso que yo soy colchonero.
El desenlace
El desenlaceÉste final solo tú te lo has buscado. Nadie es culpable, salvo tú, enfant terrible. ¿Sabes que te podías haber cargado a pobre Materrazzi? Un golpe en el esternón, tan cerca del corazón..."Hay Reflex para los golpes, pero no hay Reflex para las heridas del corazón", le he escuchado decir a Aída esta noche. Seguramente las heridas de tu corazón se cicatrizarán pronto. Drôle de sortie, más propia de un cabaret de Marsella.
No te vengas abajo ahora, Zidane. Habrá gente que te venga a decir lo bueno que has sido, y hasta te perdonará esta gilipollez. Otros, dirán que siempre fuiste un venado. A mi, desde que no concedes entrevistas a mis colegas como que has perdido puntos.
No te vengas abajo ahora, Zidane. Habrá gente que te venga a decir lo bueno que has sido, y hasta te perdonará esta gilipollez. Otros, dirán que siempre fuiste un venado. A mi, desde que no concedes entrevistas a mis colegas como que has perdido puntos.
Pero fíjate, yo pienso que has acabado de la mejor forma posible. Las tragedias tienen su punto, y eso de que el héroe termine siempre coronado en el olimpo de los diosos, con una Copa del Mundo en lugar de una corona de laurel, pues como que no. Además, solo tu elegiste este final para tu carrera deportiva. Míralo de esta manera: al menos tu llegaste, triunfaste, y pudiste terminar tu carrera como te dio la gana, pegándole en la poitrine a todo un defensa italiano que seguro que te mentó a tu madre por lo menos. Incluso sospecho que lo tenías todo calculado. ¿Es mejor que te echen a la calle o que falles un penalty frente a Buffon.
Mira, mira a la Escuadra Azurra; te retiraste al vestuario; deberías haber vuelto, recoger tu medalla, aplaudir a los campeones y quedar como todo un Monsieur.
Cannavaro, sosteniendo la copa. Enhorabuena a la Azurra. Se acabó un Mundial, sin pena ni gloria.
jueves, 29 de junio de 2006
Venía yo paseando por Madrid, tras hacer la primera visita obligada a las jornadas de mi reafirmación heterosexual (para otros es la fiesta del Orgullo Gay, y esta bien estas jornadas de convivencia, respeto y diversión), con el día ya vencido y la Castellana con sus terrazas al aire libre iluminada por las farolas. Respiraba la ciudad un aire de tranquilidad. Me acompañaba el Padrino, en libro, un préstamo de Rosa con pronta devolución.
Llegué a la cera de la Embajada Alemana (he escrito Alemana, y un resorte se ha disparado en mi cuerpo que me ha llevado a poner la 5º sinfonía de ese genio llamado Ludwing Von Beethoven), donde un cartel grande decía algo así : “Alemania da la bienvenida a España al Mundial de Fútbol.” ¿Recochineo germánico tras nuestra derrota contra los gabachos? Más bien sospeché que los germanos se habían olvidado de darle al botón de actualizar para que se leyera algo así como: “Otra vez será España. Seguid soñando.” Carne de blog, pensé.
Dos puertas más allá, aún pertenecientes al recinto con soberanía alemana, leí en un folio: “La Embajada Alemana hace saber que tanto el agua que riega su jardín como el de las aceras colindantes es extraída de un pozo que se encuentra en el interior del recinto, y por tanto no es surtida por el Canal de Isabel II.” Vale: el pozo se encuentra dentro del suelo de la embajada, y es por tanto alemán, ¿pero el agua no es española? ¡Qué lio! ¡Y a mi que más me da con que rieguen el agua los germánicos! Eso si, ellos son muy listos, y se han puesto el folio es por algo.
Hete aquí que sigo mi camino y llegó a un edificio que hasta hace nada era Caja Duero y ahora alberga las oficinas de una firma de abogados que no había oído hablar en mi vida de ellos. Dos plantas estaban iluminadas: curreles preparándole al jefe la comparecencia ante el juez. De frente me encuentro con el edificio de una megaconsultora de la muerte, con más plantas encendidas, signo de que hay curritos haciendo horas extras que la empresa factura al cliente, y de las que el trabajador no ve un duro. Los nuevos obreros, con el silencio de los sindicatos, por cierto.
Y sigo mi camino, enfilando Martinez Campos. Bonita estampa de parejas que caminan a estas horas agarrados de la mano, todos ellos con una felicidad desbordante. ¡Qué bonito es el amor visto desde fuera!
En Ruben Dario otra estampa que me deja perplejo. Dos chicos, dignos del título de niño de papa, fuman lo que parece ser un porro. No me sorprende tanto como ver a la dulce y bella de 20 años, con sus cabellos de oro, que se está metiendo una raya. La Princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa, por la tocha se mete una raya de coca? (con permiso de Ruben Dario).
Dos puertas más allá, aún pertenecientes al recinto con soberanía alemana, leí en un folio: “La Embajada Alemana hace saber que tanto el agua que riega su jardín como el de las aceras colindantes es extraída de un pozo que se encuentra en el interior del recinto, y por tanto no es surtida por el Canal de Isabel II.” Vale: el pozo se encuentra dentro del suelo de la embajada, y es por tanto alemán, ¿pero el agua no es española? ¡Qué lio! ¡Y a mi que más me da con que rieguen el agua los germánicos! Eso si, ellos son muy listos, y se han puesto el folio es por algo.
Hete aquí que sigo mi camino y llegó a un edificio que hasta hace nada era Caja Duero y ahora alberga las oficinas de una firma de abogados que no había oído hablar en mi vida de ellos. Dos plantas estaban iluminadas: curreles preparándole al jefe la comparecencia ante el juez. De frente me encuentro con el edificio de una megaconsultora de la muerte, con más plantas encendidas, signo de que hay curritos haciendo horas extras que la empresa factura al cliente, y de las que el trabajador no ve un duro. Los nuevos obreros, con el silencio de los sindicatos, por cierto.
Y sigo mi camino, enfilando Martinez Campos. Bonita estampa de parejas que caminan a estas horas agarrados de la mano, todos ellos con una felicidad desbordante. ¡Qué bonito es el amor visto desde fuera!
En Ruben Dario otra estampa que me deja perplejo. Dos chicos, dignos del título de niño de papa, fuman lo que parece ser un porro. No me sorprende tanto como ver a la dulce y bella de 20 años, con sus cabellos de oro, que se está metiendo una raya. La Princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa, por la tocha se mete una raya de coca? (con permiso de Ruben Dario).
Me viene a la cabeza la imagen que he visto en Madrid Directo: un chico, bien vestido, que le faltaba un brazo, caminaba por la autopista camino de las Barranquillas, el macromercado de la droga. El periodista-reportero, ataviado con un chaleco reflectante porque estaba en el mismísimo arcén (periodismo arriesgado), le para y le pregunta que si va a las Barraquillas; el chico le contesta que sí, que va buscando unas rayas de coca, porque él no se pincha. El chico tenía una estampa apacible, tranquila, alejado del estereotipo que todos tenemos en la cabeza de lo que es un drogadicto vencido por y en las Barranquillas. Termina confesando que lleva 3 años sin meterse nada, pero que ya no puede más. El periodista, buscando ser el prota, le intenta convencer de que no lo haga. Lo peor es que no deja de grabar, ni siquiera cuando el hombre, cansado de la monserga del periodista, se va con un ahí te quedas déjenme en paz que quiero mi coca.
Patético, pero la coca parece ya el caramelo del colegio; me da pena, mucha pena. Esa bella de 20 años que prácticamente ha pasado del polvo de leche, al polvo de la coca. Ese chico que ha llenado con 5 minutos un programa de televisión. Que cada uno haga lo que quiera con su cuerpo, pero que no se pierda la vida en el camino.
Llego a la puerta del que un día fue el Restaurante California y veo como un mendigo ha montado su refugio allí. Me acuerdo del post de Rosa, y me entra la misma frustración. Seguramente este no ha podido elegir tanto como la bella de 20 años con sus cabellos de oros al que le queda Papa o el de sus amigos para seguir dándole polvo blanco hasta que ya no sea ni joven ni bella, sino presa de su miseria. ¡Despertad! ¡Eso no es vida! Venga, a leer un poquito, esa rayita chunga, de Arturo Pérez Reverte , haber si entráis en razón de una puta vez.
Llego a la puerta del que un día fue el Restaurante California y veo como un mendigo ha montado su refugio allí. Me acuerdo del post de Rosa, y me entra la misma frustración. Seguramente este no ha podido elegir tanto como la bella de 20 años con sus cabellos de oros al que le queda Papa o el de sus amigos para seguir dándole polvo blanco hasta que ya no sea ni joven ni bella, sino presa de su miseria. ¡Despertad! ¡Eso no es vida! Venga, a leer un poquito, esa rayita chunga, de Arturo Pérez Reverte , haber si entráis en razón de una puta vez.
Llego a mi casa, que hoy huele especialmente a limpio. Abro las ventanas para que entre un poco del aire de Madrid. Me llevo las manos a los bolsillos para vaciarlos sobre la mesilla; me encuentro con un condón “extrafuerte” que repartían por Chueca. Le acompaña un panfleto con un poema de Luis Cernuda, titulado CONTIGO,
¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.
¿Mi gente?
Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte
Para mi estan adonde
No estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida
¿qué es si no eres tu?
Mi tierra eres tú.
¿Mi gente?
Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte
Para mi estan adonde
No estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida
¿qué es si no eres tu?
Termina Beethoven, termina el post. Buenas noches.
sábado, 24 de junio de 2006
El billete solidario
Eran las vueltas que me dieron en un bar de Cáceres, hace justo una semana. Desde que volví de Cáceres estoy pensando en qué hacer con él; finalmente lo invertiré en el Sorteo del Oro de la Cruz Roja, convencido de que a mi esas cosas no me tocan, y por lo menos son 10 euros que van a CR.

Por si no se lee bien: "La solidaridad es la ternura de los pueblos" / "Sé, solidarioa, consume solo lo imprescindible."

Por si no se lee bien: "La solidaridad es la ternura de los pueblos" / "Sé, solidarioa, consume solo lo imprescindible."
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