Tres euros cuesta una revista mensual; con tres euros te puedes comprar un champú de los buenos, o una colonia olor a lavanda para después de la ducha; tres euros viene a costar 120 gramos de nueces; tres euros es lo que te pueden cobrar por un caña, una bebida, en la plaza mayor. Hoy con tres euros te puedes comprar un par de acciones de una constructora que hace dos años era la leche. Tres euros es lo que me costó un paraguas.
Llovía; mucho; era imposible no mojarse, no llegar empapado. Me había dejado mi buen paraguas en casa, y volver a por él me haría llegar tarde, una opción descartada cuando has quedado con una chica a la que quieres camelar y a la que dejas que te camele; ahora no recuerdo si era la primera cita -- soy un clásico, siempre opto por el cine --; pero desde luego, no podía llegar ni tarde al cine ni tampoco empapado. Así que entré en un chino; en verdad no era un chino: costaba lo mismo que un establecimiento de chinos, pero no estaba regentado por chinos; vaya, "el todo a 100"de siempre, pero con aire más pijo. Tenían paraguas de todos los tipos: compactos, infantiles, de bastón, transparentes, enormes...Un buen elenco.
Los había de todos los precios. En un paragüero improvisado -- una cilindro de metal con un personaje infantiloide dibujado que fue concebido como papelera -- tenían unos paraguas negros. Estaban de oferta. Hubo un día en el que costaron cinco euros, cifra tachada y sustituida por un tres. Eran grandes, como los que usan los golfistas. Los paraguas de golfistas son los monovolúmenes de su género: debajo cabe toda una familia. Me llevé la mano al bolsillo de mi pantalón. Tenía justo los tres euros. Lo recuerdo porque eso fue lo que me hizo decidirme por un paraguas tan enorme como endeble y barato. Sabía que no me iba a durar mucho, pero era un apaño para llegar más o menos seco y en punto a la cita.
"¿Te gusta mi paraguas?", le pregunté a ella nada más verla, ya saben, para ponerla a prueba; "Si, está muy bien, es muy grande", me dijo; "Cabemos los dos", le dije, y así empezó el camelo, otra historia que no viene a éste cuento.
No terminó de llover en toda la noche, y el paraguas de tres euros vino muy bien en el transcurso del cine al restaurante, del restaurante al Pepe Botella, y del Botella a esperar pasar tres búhos. No teníamos prisa en que ella se subiera al autobús.
Cuando llegué a casa serían las cuatro de la madrugada. En mi portal se refugiaba de la tromba una chica. Era muy guapa. Ahora la asocio a la viva imagen de Vanesa Paradis, ese estilo de mujer muñeca que impacta, que te deja embobado. Vestía un vestido negro, no sé si era corto, largo, pero me gustó. Hablaba con su chico. No sé porque me hice a la idea de que era su chico. Podía estar hablando con su hermana, con su primo, o con el chófer de papá. Pero yo me hice a la idea de que era su chico, y su chico es. "Estoy en la calle Viriato, en un portal", pude llegar a oír mientras me acercaba. Salío y mojándose un poco más, leyó el número. Le hice un gesto cordial -- tal vez baboso, recuerden que era algo parecido a Vanessa Paradis, y la salivación se impone -- para que me dejara entrar. Sonrió, y se retiró a un lado para que yo pudiera abrir la primera puerta de la fortaleza.
No me di la vuelta hasta que no llegué a la puerta de cristal y madera. Entonces le pregunté que si quería esperar dentro del soportal. "No, no gracias, vienen a buscarme enseguida". No insistí. Pero fui hasta la puerta para tenderle por la rendija el paraguas. "Cuando vengan a por tí tíralo dentro, mañana lo recupero". Ella sonrió. "Gracias", y lo aceptó. "¿Como te llamas?"; "Moeh"; "¿Cómo el de los simpson?"; "Si", "Gracias Mou", y sonrisa.
El paraguas no lo recuperé yo; fue mi portero. "Te han dejado el paraguas y una nota", me dijo. Estaba escrita en un parte de accidentes de coche, de esos que todo el mundo lleva en la guantera junto a los recibos de los seguros y demás documentación del coche: "Gracias Mou por evitar que me coja un catarro. Besos, Carmen".
No volví a saber nada de Carmen. El paraguas siguió conmigo una larga temporada. Casí no lo usé. Tenía otro mejor, más pequeño. El paraguas monovolumen lo usaron mis amigos cuando venían a casa y les sorprendía la lluvia; lo usó mi hermana un par de veces; nunca esperaba su reintegro, pero siempre me lo devolvían. Creo que no le merecía a nadie quedarse con un paraguas endeble de tres euros.
Habló de él en pasado. Su final empezó cuando me dejé el paraguas titular en un vagón del AVE a Toledo. Desde entonces, en esta semana, he tenido que usar el monovolumen. Últimamente su ubicación se encontraba en el interior de un jarón largo que tengo a la entrada. El jarón es tan largo que, como si fuera una boa y el paraguas un ratón, se lo tragaba. De allí lo saqué para siempre, porque ayer ya volví sin él.
El domingo, el paraguas monovolumen pero endeble de tres euros fue perdiendo piezas por el metro cuando volvía tarde de trabajar juntando letras. Me trajo hasta casa. Supe que pedirle otra misión era una heroicidad para él. Sin embargo ayer insistí. No llegó ni a los 20 metros. Pero supo morir. Lo hizo cuando no llovía fuerte, solo unas gotas esporádicas. Y se deshizo entero, a la altura de un contenedor de obras. Intenté recomponerlo. No hubo manera. Miré al contenedor y lo deposité dentro. Allí terminó.
Hoy llueve en Madrid. No tengo paraguas. Ni bueno, ni malo. He decidido comprarme uno de calidad mediana. Quizá algún día me lo deje en casa y tenga que comprarme otro monovolumen de tres euros, en el que quepan dos cómodamente, sea la salvación para una chica de belleza angelical, y refugio para familiares y amigos en caso de olvido o lluvia sorpresiva...aunque las historias, no se suelen repetir, y menos por tres euros.
martes, 3 de febrero de 2009
martes, 27 de enero de 2009
Instantes: Toledo
Comienzo una serie nueva de post. Sí, otra. A ver cuando dura. En ella pondré vídeos con breves momentos de los lugares que vaya visitando. Intentaré que sea siempre breve y con sonido directo.
Para ésta primera entrega contamos con dos minutos en la ciudad de Toledo. Es una secuencia fija frente a la Catedral. La ciudad digamos que no me gustó tanto como me esperaba. Pero le daremos otra oportunidad: estaba todo cerrado por la festividad de su patrón y hacía un viento considerable, lo que en conjunto le daba un aire desangelado. Los edificios tienen ese aire que rezuma historia.
Disfruten -- o no, es un poco coñazo -- de estos dos minutos.
Dos minutos en Toledo from Moeh Atitar de la Fuente on Vimeo.
Para ésta primera entrega contamos con dos minutos en la ciudad de Toledo. Es una secuencia fija frente a la Catedral. La ciudad digamos que no me gustó tanto como me esperaba. Pero le daremos otra oportunidad: estaba todo cerrado por la festividad de su patrón y hacía un viento considerable, lo que en conjunto le daba un aire desangelado. Los edificios tienen ese aire que rezuma historia.
Disfruten -- o no, es un poco coñazo -- de estos dos minutos.
Dos minutos en Toledo from Moeh Atitar de la Fuente on Vimeo.
sábado, 24 de enero de 2009
Obama con féz
Todo llega: tenía que hablar aquí de Obama. Seré breve. Sólo voy a poner una imagen que he visto por el facebook:

Para más información sobre éste sombrero acudan a la wikipedia. Siendo originario de Bizanio, acabó tomando el nombre de la ciudad de Marruecos, quizá porque era muy buenos haciéndolos allí, o mera casualidad... Siendo un sombrero bonito, a pocos les sienta bien. Obama no es una excepción.
Por cierto...yo tenía uno...no sé donde anda, ni creo que me quepa...

Para más información sobre éste sombrero acudan a la wikipedia. Siendo originario de Bizanio, acabó tomando el nombre de la ciudad de Marruecos, quizá porque era muy buenos haciéndolos allí, o mera casualidad... Siendo un sombrero bonito, a pocos les sienta bien. Obama no es una excepción.
Por cierto...yo tenía uno...no sé donde anda, ni creo que me quepa...
Clasificado en:
Escalas de mi navegación
lunes, 19 de enero de 2009
martes, 13 de enero de 2009
300 entradas
Iba a recomendar un vídeo con el que me he reído mucho: Will Smith cantando Torito Bravo en el hormiguero, hoy lo segundo más visto en ELPAÍS.com. Iba a ponerme en plan Proust y acordarme de cuando llegaba del colegio a Tánger, y me ponía a ver en Antena 3 'El Príncipe de Bel Air'
Pero me ha dado un repelús (temor indefinido o repugnancia que inspira algo) pensar que iba a escribir la entrada 300 de este blog. Me he ido corriendo a mi primer post, y me ha dado la risa. No he seguido. Esto de mirar para atrás tiene siempre una dosis de risa y otra de vergüenza, como cuando viene una novia a casa y pasas a toda prisa las fotos en las que sales en bola picada cuando tenías pocos años -- aunque no es mi caso, porque siempre he posado vestido --.
300 post, en 37 meses, sale más o menos a 8 post por mes. En 2008 me he tocado las narices, y he bajado a 63 post en todo el año. Y ya no aburro más con números.
"¿300 entradas y vas a hablar de torito bravo cantado por Will Smith?", me ha dicho Yomime, mi jefe en éste blog. "A este paso espantas a los 14 lectores", insistía. Pero no le he hecho ni caso a Yomime. Con ustedes, Will Smith y el Torito Bravo:
PS: Mis queridos 14 lectores. En breve os anunciaré en primicia una exclusiva. Espero estéis atentos a vuestra pantallas y dispositivos móviles, que seguro que entre vosotros hay más de un con iphone.
Pero me ha dado un repelús (temor indefinido o repugnancia que inspira algo) pensar que iba a escribir la entrada 300 de este blog. Me he ido corriendo a mi primer post, y me ha dado la risa. No he seguido. Esto de mirar para atrás tiene siempre una dosis de risa y otra de vergüenza, como cuando viene una novia a casa y pasas a toda prisa las fotos en las que sales en bola picada cuando tenías pocos años -- aunque no es mi caso, porque siempre he posado vestido --.
300 post, en 37 meses, sale más o menos a 8 post por mes. En 2008 me he tocado las narices, y he bajado a 63 post en todo el año. Y ya no aburro más con números.
"¿300 entradas y vas a hablar de torito bravo cantado por Will Smith?", me ha dicho Yomime, mi jefe en éste blog. "A este paso espantas a los 14 lectores", insistía. Pero no le he hecho ni caso a Yomime. Con ustedes, Will Smith y el Torito Bravo:
PS: Mis queridos 14 lectores. En breve os anunciaré en primicia una exclusiva. Espero estéis atentos a vuestra pantallas y dispositivos móviles, que seguro que entre vosotros hay más de un con iphone.
lunes, 12 de enero de 2009
Insomnio dominical
Se queja Tomaktoma de lo poco que escribo en éste foro. Razón no le falta. Puedo prometer y prometo que a éste respecto no pienso prometer nada. Que luego me como las promesas.
Hace tres minutos estaba ya en la cama. Pese a que mañana no hay que madrugar -- estoy de largas vacaciones -- pensé en irme a dormir pronto: la 1.45. Sin éxito. Sólo porque es domingo, y yomime no duerme los domingos. Ojos abiertos como platos. De fondo, el programa de toros de la SER, que en muchas ocasiones ha servido de buen somnífero. Hoy parece que no. Así que me he acordado de Tomaktoma y he decidido: voy a darles el coñazo a mis 14 lectores con esto de que los domingos no duermo, a ver si duermo.
Siempre, decía, ha sido así: el domingo no es un día en el que me logre dormir a voluntad. Da igual que me acueste a las 22 (poco plausible, soy de la opinión de que quien se acuesta a la par que las gallinas tiene un serio problema, que le hace más cercano a las aves), a las 0 (es una hora que me gusta, porque al día siguiente haces el cálculo fácil de cuantas horas has dormirdo), a las 3...da igual. Es domingo y me tengo que ganar siempre el sueño.
Nunca he sufrido de insomnio el resto de la semana. Bueno, salvo un año en que me dio por no poder dormir más de 4 horas al día. Como vino el estado de insomnio, se fue. Eso sí, los domingos nones.
En mi casa, en mi familia, es importante analizar como duerme uno. La primera conversación del día gira entorno a eso. "Hoy no he dormido nada", suele ser el titular en boca de casí todos. Da igual que los ronquidos que llegan desde los distintos pasillos lo desmienta. "Hoy he dormido como un niño, hacía años que no dormía", opción remota, pero que es recibido por el resto con reacciones como "lo necesitabas", "eso es que tu cuerpo ha dicho basta" o "por fin te has relajado". Otro mantra lleno de razón que resuena en los desayunos es éste: "El insomnio solo lo entiende quien lo sufre". Yo no soy mero espectador en todo esto, y deslizo también mi informe de sueño con bostezos, con siestas anunciadas, que fuerza la pregunta: "¿has dormido mal?". Y entonces, rienda suelta...
Lo importante: ¿Por qué no duermo de entrada los domingos, como los lunes, los viernes o los miércoles? Dirán algunos que es porqué tengo la preocupación de empezar la semana laboral. Bien, pero esta hipótesis se cae porque los domingos vacacionales como éste, aquí me ven escribiendo sobre mi sufrimiento de los domingos. Además yo últimamente los domingos son víspera de mi fin de semana, ya que el lunes veo como la gente inicia su actividad mientras yo mato a la mía.
Otra hipótesis: es porque el sábado has dormido muy bien. Se cae. Ha habido sábados en los que dormir no estaba en los planes, y llegaba Don Domingo, y nada: a escuchar el programa de los toros a ver si los cuernos me daban por desconectar.
Pero éste insomnio es distinto a otros. El insomnio dominguero me lo tomo con resignación, y con un punto de humor. Me dedico en la oscuridad de mi cuarto -- que bonito me ha quedado esta frase -- a hacer ejercicios de poner la mente en blanco y entonces no paro de pensar en cosas, en pensar el argumento de una novela... y últimamente se pasa por la cabeza un reto: escribir la biografía definitiva de Belén Esteban. Creo que puedo llenar 40 páginas sin mencionar a Jesulín.
Son ya las 2.24, y éste servidor se va a intentar dormir... ¿Y una biografía de Paquirrín?
Hace tres minutos estaba ya en la cama. Pese a que mañana no hay que madrugar -- estoy de largas vacaciones -- pensé en irme a dormir pronto: la 1.45. Sin éxito. Sólo porque es domingo, y yomime no duerme los domingos. Ojos abiertos como platos. De fondo, el programa de toros de la SER, que en muchas ocasiones ha servido de buen somnífero. Hoy parece que no. Así que me he acordado de Tomaktoma y he decidido: voy a darles el coñazo a mis 14 lectores con esto de que los domingos no duermo, a ver si duermo.
Siempre, decía, ha sido así: el domingo no es un día en el que me logre dormir a voluntad. Da igual que me acueste a las 22 (poco plausible, soy de la opinión de que quien se acuesta a la par que las gallinas tiene un serio problema, que le hace más cercano a las aves), a las 0 (es una hora que me gusta, porque al día siguiente haces el cálculo fácil de cuantas horas has dormirdo), a las 3...da igual. Es domingo y me tengo que ganar siempre el sueño.
Nunca he sufrido de insomnio el resto de la semana. Bueno, salvo un año en que me dio por no poder dormir más de 4 horas al día. Como vino el estado de insomnio, se fue. Eso sí, los domingos nones.
En mi casa, en mi familia, es importante analizar como duerme uno. La primera conversación del día gira entorno a eso. "Hoy no he dormido nada", suele ser el titular en boca de casí todos. Da igual que los ronquidos que llegan desde los distintos pasillos lo desmienta. "Hoy he dormido como un niño, hacía años que no dormía", opción remota, pero que es recibido por el resto con reacciones como "lo necesitabas", "eso es que tu cuerpo ha dicho basta" o "por fin te has relajado". Otro mantra lleno de razón que resuena en los desayunos es éste: "El insomnio solo lo entiende quien lo sufre". Yo no soy mero espectador en todo esto, y deslizo también mi informe de sueño con bostezos, con siestas anunciadas, que fuerza la pregunta: "¿has dormido mal?". Y entonces, rienda suelta...
Lo importante: ¿Por qué no duermo de entrada los domingos, como los lunes, los viernes o los miércoles? Dirán algunos que es porqué tengo la preocupación de empezar la semana laboral. Bien, pero esta hipótesis se cae porque los domingos vacacionales como éste, aquí me ven escribiendo sobre mi sufrimiento de los domingos. Además yo últimamente los domingos son víspera de mi fin de semana, ya que el lunes veo como la gente inicia su actividad mientras yo mato a la mía.
Otra hipótesis: es porque el sábado has dormido muy bien. Se cae. Ha habido sábados en los que dormir no estaba en los planes, y llegaba Don Domingo, y nada: a escuchar el programa de los toros a ver si los cuernos me daban por desconectar.
Pero éste insomnio es distinto a otros. El insomnio dominguero me lo tomo con resignación, y con un punto de humor. Me dedico en la oscuridad de mi cuarto -- que bonito me ha quedado esta frase -- a hacer ejercicios de poner la mente en blanco y entonces no paro de pensar en cosas, en pensar el argumento de una novela... y últimamente se pasa por la cabeza un reto: escribir la biografía definitiva de Belén Esteban. Creo que puedo llenar 40 páginas sin mencionar a Jesulín.
Son ya las 2.24, y éste servidor se va a intentar dormir... ¿Y una biografía de Paquirrín?
jueves, 1 de enero de 2009
Esto no merece ni que lo titule
"Rutinas festivas": ese iba a ser el título del post para despotricar contra esta época festiva. Qué original: sacarle la punta negativa a estos días de asueto forzoso. Paso.
Otra opción que barajé fue publicar los propósitos para éste año 2009. Haciendo hueco a más libros -- tener cerca de 500 libros, en dos estanterías, es la forma más real que yo conozco de jugar al Tetris -- se me ocurrió hacer una lista de libros que aún tengo que leer y que del año 2009 no puedo pasar. Luego me pareció patético tener que agarrarte a los propósitos puestos en un papel, que sabes que no vas a cumplir. Y más patético compartirlo con otros, aunque sean 14 lectores, algunos de ellos con resaca.
También iba a compartir con vosotros, mis queridos 14 lectores, un nuevo proyecto en el que solo me he puesto de boquilla: un fotoblog (moeh.es) . Pero me parece aburrir mucho al personal.
¿Concierto de año nuevo y lo bien que lo ha hecho Barenboim? Un autre déjà vu...
Deciros que acabo de terminar Lolita de Nabokov, y que bueno, no está mal, muy bien escrito, pero que no me lo llevaría a una isla desierta, y que me queda pendiente la película de Kubrick... pero no me apetece...
A veces no sé qué leches contar por aquí y si realmente le interesan a alguien...Bueno, allí queda, por lo menos es gratis, y al que no le interese, no le divierta, que no lo lea...C' est facile...
Bueno, mis queridos 14 lectores, os deseo, todo lo mejor para el 2009, y esto también tiene su aquel de déjà vu. Por cierto, yo no recuerdo un año con las expectativas tan bajas...pero solo llevo 27.
Otra opción que barajé fue publicar los propósitos para éste año 2009. Haciendo hueco a más libros -- tener cerca de 500 libros, en dos estanterías, es la forma más real que yo conozco de jugar al Tetris -- se me ocurrió hacer una lista de libros que aún tengo que leer y que del año 2009 no puedo pasar. Luego me pareció patético tener que agarrarte a los propósitos puestos en un papel, que sabes que no vas a cumplir. Y más patético compartirlo con otros, aunque sean 14 lectores, algunos de ellos con resaca.
También iba a compartir con vosotros, mis queridos 14 lectores, un nuevo proyecto en el que solo me he puesto de boquilla: un fotoblog (moeh.es) . Pero me parece aburrir mucho al personal.
¿Concierto de año nuevo y lo bien que lo ha hecho Barenboim? Un autre déjà vu...
Deciros que acabo de terminar Lolita de Nabokov, y que bueno, no está mal, muy bien escrito, pero que no me lo llevaría a una isla desierta, y que me queda pendiente la película de Kubrick... pero no me apetece...
A veces no sé qué leches contar por aquí y si realmente le interesan a alguien...Bueno, allí queda, por lo menos es gratis, y al que no le interese, no le divierta, que no lo lea...C' est facile...
Bueno, mis queridos 14 lectores, os deseo, todo lo mejor para el 2009, y esto también tiene su aquel de déjà vu. Por cierto, yo no recuerdo un año con las expectativas tan bajas...pero solo llevo 27.
lunes, 22 de diciembre de 2008
Y éste año tampoco
Cuando escribo éste post, mis queridos 14 lectores, falta aún unas horas para que los niños de San Ildefonso empiecen a emitir numerajos por la boca. Este post es para poner le venda antes que la herida: no me va a tocar y eso que juego unos cuantos décimos y participaciones. La probabilidad de que me toque es bajita. Me conformo tan solo con recuperar mi inversión.
El sorteo da el pistoletazo a la fiestas de navidad. Pero es un día raro, una mezcla de ilusión, frustración, rabia, que acaba en hartazgo y empacho por la suerte de los demás. Enumero:
1.- Durante la transmisión, los medios de comunicación dicen las mismas gilipolleces (lo digo de buena tinta que a mí el año pasado me tocó vivirlo en la redacción):
1.1.- "Hemos visto como introducían en el bombo el número que jugamos en la redacción";
1.2.- cuentan siempre la historia de uno de los niños, que es enternecedora;
1.3.- narran como la gente se pone a hacer cola en el salón de lotería para entrar a ver el espectáculo;
1.4.- cuentan la historia del sorteo, que es la misma que el año pasado;
1.5.- harán un repaso a los números más vendidos: "este año han triunfado el de la fecha de la final de la Eurocopa, y el número de Carlos Fabra";
1.6.- buscan a los más friquis en el salón del sorteo, incluido el que se forra con los 100 números que juega, el que va disfrazado de torero, de bombero o de lo que saliera del moño esa mañana;
1.7.- tampoco faltan las monjas y las anécdotas de sorteos de otros años;
1.8.- mientras sale el cabrón del Gordo, las radios abren los micrófonos a sus oyentes para preguntarles: "¿Qué van a hacer si les toca el Gordo?";
1.9.- empezarán a conometrar la jugada: "Este Gordo ha sido, por tres segundos, el decimotercero más tempranero de la historia";
1.10.- y para no perder audiencia una vez salga el dichoso numerito -- nótese que manía le tengo porque insisto en que a mi no me toca nada, y tengo el 95 % de posibilidades de que así sea -- dirán: "aún nos queda que repartir los cuartos y quintos premios"...¡menudo consuelo!
2.- Los informativos son calcados un año a otro:
2.1.- Gente feliz, muy feliz, regandose con cava, champán o sidra, porque dicen que han salido de pobres;
2.2.- entre ellos siempre hay una señora mayor que dice: "Ayyyy...llevo cinco euros...no es mucho, pero sirve para tapar augeritos"; f
2.3.- también está él que el cava no lo ha tirado al suelo y se lo ha bebido, con lo que ya está totalmente borracho y no para de agitarse para salir en la cámara;
2.4 .- en éste año los periodistas vamos a buscar las historias de los premios relacionados con la crisis: "Villarriba de Castañeda está de enhorabuena: el Gordo ha caído en esta localidad castigada por la crisis, en la que han cerrado las tres fábricas de aceitunas rellenas...". Pero será fácil: a cualquiera que le toque va a esgrimir la pésima situación económica para justificar la potra que ha tenido;
2.5.- Doña Manolita, la Brujita de Oro, y unas cuantas adminstraciones más volverán a decir que han vendido no sé cuantos premios. Esto también tiene su truco: venden muchos números. Pero año tras año la gente sigue acudiendo a estos sitios por si acaso; en unas horas, tiene su publicidad gratuita.
2.6.- aunque siempre se cuela algún lotero humilde que ha vendido por primera vez un premio, y va y dice: "No, yo no llevaba nada del número...No podemos jugar todos los números que vendemos...";
2.7.- "El Gordo ha estado muy repartido: se ha vendido en 12 comunidades autónomas" o "la suerte se ha concentrado íntegramente en Ceuta, donde se ha vendido íntegramente el Gordo" o "más de la mitad de los décimos de este Gordo fueron devueltos a Loteria Nacional, al ser un número feo".
3. La resaca dura un par de días, con historias como:
3.1.- El idiota que ha metido a lavar el décimo premiado en el bolsillo del pantalón vaquero; el que lo ha perdido o le han robado el boleto;
3.2.- El torpe que no ha comprado el número que juegan todos en su trabajo;
3.3.- Al que la vida no le va a cambiar por el Gordo: siempre hay algún sobrado que encima tiene le toca el Gordo;
3.4.- El orgulloso comercial de los concesionarios de BMW en Villarriba de Castañeda saldrá diciendo que ya no le queda ningún coche y que ha vendido 30 deportivos en 12 horas;
3.5.- "Si no han tenido suerte en el Gordo, aún les queda el Niño": la puntilla del hartazgo mediático.
Con todo este percal, el único día del año que huyo de la radio y la televisión es éste. Para ver si me ha tocado entro en el periódico y tecleo sin cesar los numerajos que llevo para concluir: "éste año tampoco".
Por cierto, lo que más me gusta de éste Gordo es la música del anuncio, con si historia muy de estos tiempos: un adolescente que compone una canción, la sube a youtube, a su myspace, y de allí a que se fije una agencia, pues es como si le hubiera tocado el Gordo:
PS: Si me toca seré discreto y no se lo restregaré a nadie en el telediario de las tres de la tarde.
El sorteo da el pistoletazo a la fiestas de navidad. Pero es un día raro, una mezcla de ilusión, frustración, rabia, que acaba en hartazgo y empacho por la suerte de los demás. Enumero:
1.- Durante la transmisión, los medios de comunicación dicen las mismas gilipolleces (lo digo de buena tinta que a mí el año pasado me tocó vivirlo en la redacción):
1.1.- "Hemos visto como introducían en el bombo el número que jugamos en la redacción";
1.2.- cuentan siempre la historia de uno de los niños, que es enternecedora;
1.3.- narran como la gente se pone a hacer cola en el salón de lotería para entrar a ver el espectáculo;
1.4.- cuentan la historia del sorteo, que es la misma que el año pasado;
1.5.- harán un repaso a los números más vendidos: "este año han triunfado el de la fecha de la final de la Eurocopa, y el número de Carlos Fabra";
1.6.- buscan a los más friquis en el salón del sorteo, incluido el que se forra con los 100 números que juega, el que va disfrazado de torero, de bombero o de lo que saliera del moño esa mañana;
1.7.- tampoco faltan las monjas y las anécdotas de sorteos de otros años;
1.8.- mientras sale el cabrón del Gordo, las radios abren los micrófonos a sus oyentes para preguntarles: "¿Qué van a hacer si les toca el Gordo?";
1.9.- empezarán a conometrar la jugada: "Este Gordo ha sido, por tres segundos, el decimotercero más tempranero de la historia";
1.10.- y para no perder audiencia una vez salga el dichoso numerito -- nótese que manía le tengo porque insisto en que a mi no me toca nada, y tengo el 95 % de posibilidades de que así sea -- dirán: "aún nos queda que repartir los cuartos y quintos premios"...¡menudo consuelo!
2.- Los informativos son calcados un año a otro:
2.1.- Gente feliz, muy feliz, regandose con cava, champán o sidra, porque dicen que han salido de pobres;
2.2.- entre ellos siempre hay una señora mayor que dice: "Ayyyy...llevo cinco euros...no es mucho, pero sirve para tapar augeritos"; f
2.3.- también está él que el cava no lo ha tirado al suelo y se lo ha bebido, con lo que ya está totalmente borracho y no para de agitarse para salir en la cámara;
2.4 .- en éste año los periodistas vamos a buscar las historias de los premios relacionados con la crisis: "Villarriba de Castañeda está de enhorabuena: el Gordo ha caído en esta localidad castigada por la crisis, en la que han cerrado las tres fábricas de aceitunas rellenas...". Pero será fácil: a cualquiera que le toque va a esgrimir la pésima situación económica para justificar la potra que ha tenido;
2.5.- Doña Manolita, la Brujita de Oro, y unas cuantas adminstraciones más volverán a decir que han vendido no sé cuantos premios. Esto también tiene su truco: venden muchos números. Pero año tras año la gente sigue acudiendo a estos sitios por si acaso; en unas horas, tiene su publicidad gratuita.
2.6.- aunque siempre se cuela algún lotero humilde que ha vendido por primera vez un premio, y va y dice: "No, yo no llevaba nada del número...No podemos jugar todos los números que vendemos...";
2.7.- "El Gordo ha estado muy repartido: se ha vendido en 12 comunidades autónomas" o "la suerte se ha concentrado íntegramente en Ceuta, donde se ha vendido íntegramente el Gordo" o "más de la mitad de los décimos de este Gordo fueron devueltos a Loteria Nacional, al ser un número feo".
3. La resaca dura un par de días, con historias como:
3.1.- El idiota que ha metido a lavar el décimo premiado en el bolsillo del pantalón vaquero; el que lo ha perdido o le han robado el boleto;
3.2.- El torpe que no ha comprado el número que juegan todos en su trabajo;
3.3.- Al que la vida no le va a cambiar por el Gordo: siempre hay algún sobrado que encima tiene le toca el Gordo;
3.4.- El orgulloso comercial de los concesionarios de BMW en Villarriba de Castañeda saldrá diciendo que ya no le queda ningún coche y que ha vendido 30 deportivos en 12 horas;
3.5.- "Si no han tenido suerte en el Gordo, aún les queda el Niño": la puntilla del hartazgo mediático.
Con todo este percal, el único día del año que huyo de la radio y la televisión es éste. Para ver si me ha tocado entro en el periódico y tecleo sin cesar los numerajos que llevo para concluir: "éste año tampoco".
Por cierto, lo que más me gusta de éste Gordo es la música del anuncio, con si historia muy de estos tiempos: un adolescente que compone una canción, la sube a youtube, a su myspace, y de allí a que se fije una agencia, pues es como si le hubiera tocado el Gordo:
PS: Si me toca seré discreto y no se lo restregaré a nadie en el telediario de las tres de la tarde.
lunes, 15 de diciembre de 2008
Una relaciones públicas en mi Tuenti
Soy usuario de varias redes sociales. Recuerdo que una tarde me hice usuario de treinta de ellas. Andaba en la redacción de mi antiguo periódico y buscaba el perfil de un universitario yanqui que se había cargado a la mitad de sus compañeros. No tuve suerte: solo encontré a los falsos. Soy una mierda como detective.
Las redes sociales tienen su beneficio y su pérdida. Hay gente que ha ligado con ellas. A mí, que me registren. Yo como mucho me he reencontrado con algún ex compañero/a de clase de tiempos imberbes. Poco más, poco menos.
Una de ellas se llama Tuenti. La uso poco, muy poco, y entro en ella de pascuas a ramos. Pero ésta mañana he entrado y me he encontrado con éste mensaje de S., una chica de unos veintipocos años, según mis cálculos al ver sus fotografías:
olaaa,q tal? QUIERES PASAR GRATIS EN DISCOTECAS Y DIVERTIRTE COMO NUNCA?MIRA LO Q TE OFRESCO EN MI PERFIL Y CNTACTA CNMIGO ENSEGUIDA,bsts
He estado tentado de darle al botón de borrar, o incluso convertirme en un chivato y acusar a la autoritas tuentitera que estaba usado un perfil falso para engatusarme y llevarme de garito en garito. Pero no. En verdad tiene todo el derecho de intentar llevarme al vicio de las discotecas. Hace unos años te atracaban los apuestos relaciones públicas en el frío de la noche y te ofrecían un chupito de lejía para entrar en un local nocturno. Ahora los hay más modernos, y te atracan desde tu ordenador mientras estás en pijama. Y tienen todo el derecho...
Yo que presumo de educación exquisita -- al nivel de los college británicos, pero sin la admiración por el castigo corporal -- he decidido contestarle:
Muy amable S. ...pero soy un tipo aburrido que no frecuenta discotecas y que tiene la manía de escribir todas las palabras con todas las letras, vocales incluidas, aunque para ello consuma más tiempo de mi vida.
La última vez que fui a una sonaba el 'Dúo Dinámico'...Prefiero los bares, donde la música -- Coltrane y esas cosas del Jazz -- suena bajita y se puede hablar algo con la persona que tienes enfrente...Llámame aburrido...
Así que sospecho que en tu perfil no encaja mucho con el mío, pese a la fotografía atractiva me ha hecho dudar un segundo si pasar de los bares y entregarme de tu mano a la noche despiadada de las discotecas.
Mucha suerte, M.
Sospecho que S. no me contestará, y nuestra correspondencia se habrá reducido a esto.
Mis queridos 14 lectores: si estáis en alguna red social, buscadme. Pero ofrecerme conversación en un bar de los de toda la vida, en lugar de una noche de ruido en una discoteca. Ya veré si acepto...
Las redes sociales tienen su beneficio y su pérdida. Hay gente que ha ligado con ellas. A mí, que me registren. Yo como mucho me he reencontrado con algún ex compañero/a de clase de tiempos imberbes. Poco más, poco menos.
Una de ellas se llama Tuenti. La uso poco, muy poco, y entro en ella de pascuas a ramos. Pero ésta mañana he entrado y me he encontrado con éste mensaje de S., una chica de unos veintipocos años, según mis cálculos al ver sus fotografías:
olaaa,q tal? QUIERES PASAR GRATIS EN DISCOTECAS Y DIVERTIRTE COMO NUNCA?MIRA LO Q TE OFRESCO EN MI PERFIL Y CNTACTA CNMIGO ENSEGUIDA,bsts
He estado tentado de darle al botón de borrar, o incluso convertirme en un chivato y acusar a la autoritas tuentitera que estaba usado un perfil falso para engatusarme y llevarme de garito en garito. Pero no. En verdad tiene todo el derecho de intentar llevarme al vicio de las discotecas. Hace unos años te atracaban los apuestos relaciones públicas en el frío de la noche y te ofrecían un chupito de lejía para entrar en un local nocturno. Ahora los hay más modernos, y te atracan desde tu ordenador mientras estás en pijama. Y tienen todo el derecho...
Yo que presumo de educación exquisita -- al nivel de los college británicos, pero sin la admiración por el castigo corporal -- he decidido contestarle:
Muy amable S. ...pero soy un tipo aburrido que no frecuenta discotecas y que tiene la manía de escribir todas las palabras con todas las letras, vocales incluidas, aunque para ello consuma más tiempo de mi vida.
La última vez que fui a una sonaba el 'Dúo Dinámico'...Prefiero los bares, donde la música -- Coltrane y esas cosas del Jazz -- suena bajita y se puede hablar algo con la persona que tienes enfrente...Llámame aburrido...
Así que sospecho que en tu perfil no encaja mucho con el mío, pese a la fotografía atractiva me ha hecho dudar un segundo si pasar de los bares y entregarme de tu mano a la noche despiadada de las discotecas.
Mucha suerte, M.
Sospecho que S. no me contestará, y nuestra correspondencia se habrá reducido a esto.
Mis queridos 14 lectores: si estáis en alguna red social, buscadme. Pero ofrecerme conversación en un bar de los de toda la vida, en lugar de una noche de ruido en una discoteca. Ya veré si acepto...
martes, 9 de diciembre de 2008
Umbrella WTF
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
