martes, 9 de agosto de 2005

Peter Jennings

Peter Jennings falleció hace dos días después de luchar contra un cáncer. Parece que cómo mueras, será parte de tu epitafio.
Jennings ha sido un periodista genuino de los envidiados porque ha estado en todos los fregados, desde guerras como la del Vietnam, pasando por abrir el primer despacho de noticias estadounidense en Beirut, Líbano, hasta llegar a la guerra del directo.
Ayer por la noche, otro grande de la televisión estadounidense, Larry King, le brindaba un homenaje.
Su frase para cerrar los informativos: "At any rate, that's it for now on World News Tonight. Have a good evening. I'm Peter Jennings. Thanks, and good night."
Descanse en Paz.

domingo, 7 de agosto de 2005

Cuaderno de Tánger (CdT): la llegada.

Cogí el tren en Atocha a las 8.15 de la mañana, sin haber dormido nada, porque salí con Rosa y Elvira a cenar en el Picanha, a tomar un par de copas en el “100 por 100” para terminar en un karaoke callejero improvisado cantando Revolver, Ismael Serreno, Los Rodríguez...
El trayecto es de unas seis horas. Ya de por si pesadas, pero más si le añades que a tu lado va una borde con el dedo corazón vendado haciéndote la señal del “jódete” todo el rato, hay una vieja en tu mismo wagón, dos filas más adelante, con un gato que se orina cada dos por tres, y con tu asiento que solo puede permanecer en la posición de rigor mortis, porque el sistema de reclinación no funciona.
Me fui a la cafetería y allí pasé el resto de las cuatro horas, apoyado malamente sobre la mesa, y dando algunas cabezaditas.
Nada más poner el pie en Algeciras me llegó el calor sofocante y húmedo que hace por estas latitudes. No es el calor de Madrid, que ni para atrás te acostumbras. Aquí el calor te parece insoportable el primer minuto, pero te acostumbras y no lo tienes casi en cuenta.
Tuve suerte con el barco, y logré embarcarme, sin colas, en el euroferry Atlántica, un barco grande, con una cubierta generosa. En estas fechas, los buques que cubren el trayecto entre Algeciras y Tánger están repletos de emigrantes marroquíes que vuelven a sus casas. Siempre se les ve cansados a estas alturas del viaje. Muchos vienen desde Francia, Bélgica, Holanda, Alemania...por lo menos llevan dos días en carretera, con los coches cargados de regalos y mercancía para vender. Una vez vi una furgoneta que en el techo llevaba un baño completo, con su bañera incluida. Así de cargados la conducción debe de ser lenta para ser segura, y así monótona y cansina.
Este año veía que venían más felices, más alegres. Los niños, como siempre, correteaban por cubierta de popa donde me había tumbado en un banco a dormir la quinta siesta del día. Los mayores, normalmente, están ya apagados y cansados. Este año, estaban más contentos. Algunos dicen que en Europa se les está estigmatizando tras los actos terroristas cometidos por la gentuza de siempre, y la vuelta a Marruecos les hace olvidar un poco esa presión.
Otra vez como siempre, se les iluminaba aún más la cara cuando la bahía de Tánger se dibujaba cada vez más. La proa enfiló el puerto, y de nuevo como siempre, el Atlántica tardó en atracar, porque si el capitán navegar navega bien, lo de aparcar el trasto no es lo suyo.
Nada más abrir la escotilla para que los pasajeros salgan presurosos, me di cuenta de que estaba en Marruecos: dos personas acababan de llegar para hacer arreglar la rampa mecánica que nos permitía bajar del buque; habían tenido todo el día para arreglarlo, pero hasta el último momento nada. Parecía que no sabían lo que hacían: un par de golpes de martillo, cables conectados al azar y la rampa, tras media hora de espera y chispazos al aire, se pone en marcha. Bienvenue au Maroc. Uno se abre la cabeza y, como si de una tarjeta sim de teléfono se tratara, cambia el chip para coger la cobertura marroquí.
Con el Chip cambiado llegó a casa. Mi madre me avisa de que ha venido Sohra. Sohra es mi tata, por así decirlo. Ahora, con 40 años, tiene cuatro hijos y vive en un pueblo del interior, Had el Garbía, afortunadamente a pocos kilómetros de Arcila, cuidad que le sirve para evadirse.
Sohra siempre ha sido una mujer luchadora, de las que crean escuela y cuadrilla allá donde va. En su pueblo, ella es la única mujer que sabe leer; se empeña en leerles el periódico a las mujeres y explicarles, a su genuina manera, lo que pasa en el mundo. Además desde su llegada al pueblo de su marido, las tiene revolucionadas con su mentalidad más abierta. Oírla hablar te reconforta y divierte.
Como muchas mujeres de Marruecos, es ella quien lleva el peso de la casa. Su marido es mayor y, soldado raso ya jubilado, solo se dedica a ir impecable por el mundo. “Va al café todo planchado y elegante. Parece un ministro” me decía Sohra con su risa que siempre ha sido contagiosa. Entre risas y exageraciones, te cuenta que ella es la que tiene que administrar “la fortuna de la familia” y planificar el destino de sus cuatro hijos. A ello dedica su vida, con la alegría de siempre. Sus cuatro hijos, en ese sentido, va muy bien encaminados.
El stress juvenil: lo de nuestra selectividad, señores, es una supina tontería comparado con lo que tienen que hacer aquí los jóvenes que acaban el bachillerato. Para quitar potenciales estudiantes universitarios y desmasificar las facultades, el Estado ha impuesto que el bachillerato solo tenga validez de dos años. Si al tercero no te han aceptado en algún lugar, tienes que volver a repetir el bachillerato y la selectividad. Así se maquilla aquello de que en Marruecos hay muchos universitarios parados. Los que quieren estudiar y llegar a la universidad se dejan todo en la silla, en un mundo cada vez más competitivo. Y una vez alcanzado y culminado el Gaudeamus igitur, la dura lucha de ser un parado universitario de eterna duración.
Sohra, antes de marcharse, me ha dejado hechos los mejores regaif que se hacen en el mundo. Los regaif son una especie de tortas hechas a base de harina, huevos, aceite...y muchas horas de amasar. Es mi desayuno de estos días, hasta que se acaben.
El rencuentro: el trío ha vuelto a reencontrarse. Como todos los años, Alex, Anas y servidor vuelven a coincidir en verano. A la media hora de llegar a casa, ya estaban llamando insistentemente a mi puerta. Abrazos palmaditas, y “vamos a cortarnos el pelo”. Quedo en que voy a buscarles donde Anuar (ya lo presentaré) porque estoy esperando a que llegue mi padre para que me deje mi Fiat Uno
Cuando por fin tengo coche, me voy a por estos dos locos de la vida. El centro de Tánger está repleto a estas horas. En verano, esta ciudad triplica sus habitantes: por un lado los emigrantes que vienen de Europa, y por otro los que vienen huyendo del sórdido calor del sur del país. No se puede ni caminar. Te van placando y empujando sin querer. Hay que acostumbrarse a ir esquivando.
Llegó a la peluquería y ya se están yendo. He logrado rescatar mi cabellera, al menos un par de días más. Inexorablemente, tendré que reducirla.
El día 2 ha sido muy tranquilo: dormir, un poco de golf, postear sobre Hiroshima y Nagasaki y hacerle un blog a mi madre. Esta ilusionada con esto de tener un blog. Por la noche me dedico a la Iliada, porque Anas y Alex están igual de rendidos que yo, y decidimos no salir. Ya he aterrizado en Tánger.

sábado, 6 de agosto de 2005

Hiroshima y Nagasaki

Pie de Foto: Fotografía de un edificio de Nagasaki que sobrevivió al bombardeo.Extraída de Wikipedia.

Nos bombardean los medios con el aniversario del lanzamiento de las bombas atómicas sobre estas dos ciudades niponas 60 años atrás.
Es, sin duda, la mayor destrucción de la Humanidad en tan poco tiempo: solo en Hiroshima fallecieron unas 130.000 personas inmediatamente después de que Litle Boy (sarcástico nombre con el que fue bautizada la bomba lanzada por el Enola Gay, el B-29 bautizada así en honor a la madre del piloto del mismo) estallara sobre la ciudad. Luego le siguieron (y siguen aún hoy) los miles de muertos por diversos tipos de cáncer en las dos urbes.
Los entresijos del lanzamiento de las bombas (en las que trabajaron destacados científicos en el ultra secreto proyecto Manhattan) hace que los pelos continúen más en punta. Hiroshima no había sido un objetivo militar en potencia. De hecho no había sido bombardeada con anterioridad. Precisamente esto es lo que la hacía atractiva para recibir la primera bomba: al tener todos sus edificios intactos, se podía evaluar mejor el alcance destructivo de las bombas. Pero por no ser un centro militar de relevancia, también a él se había dirigido numerosos refugiados de otras zonas castigadas por los raids estadounidenses. Luego, como justificación ante este hecho, se dijo que iba a ser utilizado como cuartel general japonés en caso de una invasión aliada.
La suerte de Nagasaki y de sus habitantes cambio por el tiempo: el primer objetivo, Kokura, situado más al norte, no podía ser atacado por el mal tiempo reinante. El B-29 Bockscar (bautizado así en honor a su piloto habitual, que no lo pilotó en esta misión) tuvo que desplazarse hasta el segundo objetivo, Nagasaki. En esta ciudad se situaba la factoría de Mitsubishi donde se había fabricado los torpedos usados contra Estados Unidos en el ataque de Pearl Harbour.
Si el cambio de tiempo hizo que se cambiara el lugar de lanzamiento de la Fat Man (hombre gordo) , este se adelantó once días porque era imperativo que Japón se rindiera. La destrucción de Hiroshima no podía aún ser evaluada por el ejercito nipón y su Emperador, ya que las líneas telefónicas y de ferrocarril había quedado inutilizadas fruto del bombardeo; de no haber sido así, tal vez al ver el resultado devastador, Japón se hubiera rendido. Sin embargo, también EE.UU podía haber esperado que el Imperio del Sol Naciente hubiera digerido el ataque para rendirse. Pero no se podía esperar, ya que Rusia, tras declarar la guerra a Japón, entró en China a través de Manchuria. Recordar que Japón había invadido China en 1930. El avance hacia Corea del ejército rojo podía hacer inevitable que éste invadiera a su vez Japón si no se rendía antes. Una segunda bomba adelantada en el tiempo forzaría, y forzó, a Japón a rendirse.
Si para conquistar Troya hicieron falta 7 años, para doblegar a Japón solo bastó dos bombas, que podríamos comparar con la armadura y la espada que usara Aquiles en aquella guerra. Estas dos bombas lograron que Japón se rindiera y aceptara la capitulación de Post Dam, con la condición de que el emperador Hirohito continuara en el poder. MacArthur tuvo que bregarse tanto en casa como frente a los japoneses para que ello fuera admitido (mientras en Washington se decía que el Emperador iba a ser juzgado como criminal de guerra y sentenciado a muerte, el General tenía que decirles a los nipones que matar a Hirohito, para él, sería como la crucifixión de Jesús).
El poder destructivo y de devastación de las bombas nucleares han hecho que las Relaciones Internacionales cambiaran. Tener el Arma cambiaba y cambia el papel de un país en el juego internacional. Solo basta ver el ejemplo de plena actualidad de Irán o Corea.
Lejos de la Real Politic, Hiroshima y Nagasaki son los actos de devastación más inmediata de la historia de la Humanidad. Como me diría hace un año una persona respondiendo a un cuerstionario Proust, modificado para conocernos mejor, “Hiroshima y Nagasaki fue uno de los actos más repulsivos de la historia”.
Pie de Foto: Fotografía de un edificio de Nagasaki que sobrevivió al bombardeo.Extraída de Wikipedia.

viernes, 22 de julio de 2005

La ErA DiGiTaL

No entiendo por qué la inmensa mayoría de empresas informativas de España siguen mandando a los periodistas a las ruedas de prensa dotados de grabadoras de cinta, en lugar de grabadoras digitales, que son más practicas y a la larga más baratas, ya que no comen cintas. Además, si algo nos da la era digital es potencializar y externalizar nuestra memoria. Se me ocurre que se podría descargar la grabación en un momento, y conformar un archivo de gran valor para las generaciones venideras. Ahora, con las de cinta, hay que andar limpiando y borrando. Porque tal vez lo que ahora pasa desapercibido, en un futuro puede ser de gran valor. Los archivos de nuestro presente son cada vez en DIGITALES. Jamás la humanidad ha tenido la oportunidad de guardar tanto para ser recordado en el futuro, aunque hay cosas que casi mejor olvidar.

lunes, 11 de julio de 2005

Un blogggg PROFESIONAL

eSTO de que se esCRIba asi de mal, deprisa y corriendo, contando lo primero que se me pasa por la CABEZA no es muy profesional. Menos mal que solo me ve mi yo y Pete las paridas que escribo. Es un consuelo.
Luego ves a otros que se dedican a esto de manera profesional (ver los apuntes de Ética de 5 de periodismo para saber qué es profesión y llegar a la conclusión de que el periodismo no lo es) y te da envidia sana y ganas de aplaudir. Un ejemplo: http://www.ociocritico.com/oc/wp/. Visítenlo...Yo mismo ya lo viene haciendo.

Don´t Gap the mind

Lo primero que se me ha ocurrido es darle la vuelta, para no caer en el “gap the mind”, que no sé si tiene traducción, pero para mi quiere decir que no hay que olvidar.

sábado, 9 de julio de 2005

Churchill para recordar

Churchill describe en un capítulo de su obra compilada La Segunda Guerra Mundial el comportamiento de los brítanicos en el primer bombardeo de los alemaens sobre la capital británica: "Todos se mostraban alegres y jocosos, como suelen encontrarse los ingleses cuando están apunto de enfrentarse a lo desconocido".

domingo, 12 de junio de 2005


SiN AmoR No HaY NaDa Posted by Hello CopyRight Rosa J.C
Chueca ofrece al transeunte ir de sorpresa en sorpresa, unas más agradables que otras. Esta foto es prueba de ello. Caminábamos hacia un restaurante mejicano, Rosa y yo, cuando vimos esta pintada que nos venía ni que pintada.
Sin amor, amigos, no hay nada. Amor por los tuyos, por los que te quieren, por los que están cerca, pero sobre todo lo más importante: amor a uno mismo. Al final somos el único compañero de viaje que nunca nos abandonamos. Ese serecillo que hay que cuidar porque está siempre allí. Amarse a sí mismo es una garantía, pero sin ese narcicismo estúpido que hace a la gente estar encantado de si mismo, sin querer superarse. Eso no nos ayuda a intentar buscar a otras personas que nos superen o complemente a nuestro serecillo querido, y que reciben el nombre de novias,amigos , compañeros...
El amor, señores, empieza por amarse a uno mismo...

miércoles, 8 de junio de 2005

Lección de amistad

Estaba tomando una café en Filo acompañado de una buena amiga, cuando un sms llegó al bolsillo de mi pantalón. Era uno de mis mejores amigos que vivía en Málaga, de esos que te sobran los dedos de las manos para contarlos, pidiéndome un favor para el miércoles (hoy). No daba más detalles.
Cuando terminé con el café y mi compañía se retiró, agarré el teléfono. “Me tienes que hacer un gran favor” me dijo con tono de esos que pone la gente para que no le puedas decir que no. “Te voy a mandar una foto a tu correo, la tienes que imprimir, meter en un sobre junto a dos euros y poner en el sobre ‘si tenéis tiempo para mí, lo tenéis para tomaros un café’” Yo no entendía nada; mi amigo siempre ha contado las historias por el final, con lo cual te cuesta enterarte. Todo cobró sentido cuando me contó la historia: sus dos mejores amigos, de la facultad andaban medio cabreados entre ellos. Los dos habían dejado la Costa del Sol para trasladarse a Madrid, y aquí apenas se veían. Mi amigo quería reconciliarlos; para ello había quedado a las 12h con los dos en el Oso y el Madroño, por separado. Yo era quien tenía que entregar el sobre que completaba el final, por el que mi amigo había empezado.
Me pareció una soberana estupidez sacada de cualquier peliculilla de esas que ponen en A3TV los sábados por la tarde; pero por un amigo merece la pena perder un rato.
Empecé a cambiar de parecer cuando vi la foto: eran sus dos amigos cantando mientras uno de ellos tocaba la guitarra. La foto iba acompañada de una frase de Cunnighan: “amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y se esperan a oír la contestación”.
Me puse el disfraz de espía que va a entregar un sobre a su contacto. En pleno mes de junio, con un calor de aquí te espero, prescindí de la gabardina y solo usé las gafas de sol. Me encaminé al lugar del encuentro. Solo conocía a uno de ellos; los dos ya charlaban, y parecían preguntarse qué leches hacían allí los dos. Cuando me vieron aparecer no entendieron nada; menos cuando les entregué el sobre. “Esto si que no me lo esperaba”, me dijo el que me conocía. Yo, metido en mi papel de mensajero, me fui sin esperar a que lo abrieran. A unos diez metros de ellos me di la vuelta, y los dos estaban leyendo la foto, ya que merecía ser leída en lugar de se vista. Sonreían. Cogí el móvil y le mandé un sms a mi amigo: “Misión cumplida. Estas como una cabra, pero eres un muy buen amigo”.
Esto es amistad.

lunes, 6 de junio de 2005

Cuando la música clásica cobra sentido

Lo siento. He de disculparme porque me apasiona la música clásica. No alardeo de saber ni digo por allí que mis cds más preciados son las nueve sinfonías de Beethoven o “la muerte y la doncella” de Shubert.
La música clásica sirve, ya entrando en materia, cuando el resto de música no te llega ni te llena. Es entonces cuando una pieza es tuya. Tu construyes lo que sientes. No te tiene que llorar nadie sus penas, ni nadie te tiene que decir lo feliz que es. La música clásica es para aquellos que tienen sentimientos intensos de frustración, de amargura, de triunfo, de soledad... No estamos hablando de sentimientos sencillos, sino superlativos.
Una vez, una persona especial me dijo que lloró al sonido de un saxofón. Se encontraba mal, pero que el saxofón la llenó. No era una melodía clásica seguramente. Creo que huye de la clásica. Pero creo que sintió lo mismo que se puede sentir con un allegro ma non troppo. Hoy yo busco ese saxofón, quizá para llorar, tal vez para reír. Ni yo mismo lo sé.