martes, 25 de diciembre de 2007

Gas en Nochebuena

- ¡ Vamonos, vamonos! ¡Qué hay un escape de gas! - dijo mi hermano nada más contestar el telefonillo.

Tenía uno de mis portátiles en la mano, donde iba a descargar unas fotos que me había traído el Bro. Pensé por un segundo bajármelo. Pero preferí cambiarlo por una sudadera y el chaquetón.

Escape de gas

Ya en la puerta, nos dimos cuenta de que no habíamos cogido las llaves. Y volví a entrar, y como nunca las dejo en el mismo sitio ni me acuerdo de dónde, anduve un minuto recorriendo la casa. Las agarré de una de las mesillas del salón, y corrí al cuadro de luz para desconectar la luz y tirarme escaleras abajo los seis pisos de mi casa, junto a mi madre y mi hermano.

Escape de gas

Por el camino nos fuimos encontrando a los vecinos. Conocía a todos de visita, y a otros más, de conversaciones en el ascensor. Por reflejo fuimos llamando a cada uno de los pisos, para seguir evisando.

Cuando llegamos a la puerta de casa, nos encontramos a tres coches de bomberos, cinco ambulancias, unos tres coches de policía municipal y otros tantos de policía nacional.



Los hechos: una familia del cuarto empezó a sentirse mareada, y pensó que había una fuga de gas. No les faltaba razón: la puta caldera quemaba mal, y estaban inhalando monoxido de carbono, apunto de quedarse pajaritos. Una de ellas tuvo que estar una hora con oxígeno, pero afortunadamente estaban bien. La sudadera - que sustituyó en el último momento a mi portátil - sirvió de abrigo al torso desnudo del chaval de la casa que se iba a tomar una ducha en el momento de la evacuación.

Escape de gas

En estos momentos me encontré con mi vecina, que había vuelto de Manchester por Navidades...también me encontré con la del quinto, que estaba preparando una cena para 30 personas...y eran tantos que no se dieron cuenta que uno de los hijos - ya sobrepasado los treinta - seguía durmiendo la siesta, y solo bajo en los últimos 15 minutos... y mi hermana (esta no tiene blog) que volvía a casa, y avisamos por móvil de lo sucedido para que no se asustara al ver a los charlis a la puerta de su casa.

El espectáculo duró como una hora, quizá menos. Los bomberos entraron con sus máscaras de oxígeno, acompañados de un médico. Todo quedó en un susto, oportunidad para echarnos unas risas con uno de los enfermeros del Samur que llevaba una peluca a lo afro: "Esto es mejor para los borrachos que la B-12, que no sirve de nada", nos decía entre risas.

Escape de gas

Una hora después, justo a las 20.55, volvíamos a casa y a tiempo de escuchar el discurso del Rey, como todos los años, pero con un sustillo menor que me ha servido para actualizar el blog.

PS: Mis queridos 14 ó 15 - porque creo que se ha apuntado una bailarina a última hora - la cámara no me la bajé por lo frickie que soy, sino porque la llevaba en el chaqueton por lo frickie que soy que siempre salgo con la cámara...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Juer, menuda historia. Pues menos mal que no pasó ná'...Que tengas unas buenas fiestas, Moeh. Disfruta de la familia y amigos. Saludos desde mi Elda Natal.

Pimkie dijo...

Por un momento, durante los dos primeros párrafos, me ha parecido estar rememorando la película REC... Suerte que todo quedó en el susto, porque como a alguien le diera por encender un cigarro en el lugar menos oportuno...

Un besote y feliz año nuevo!

Anónimo dijo...

Buen susto, sí...