jueves 2 de julio de 2009

Perfume

Decían que Marilyn solo dormía vestida con unas gotas de Chanel Número 5. Creo que hubo no pocos hombres pero selectos que lo olieron de cerca.

Acabo de descubrir por mi hermana el vídeo en el que Audrey Tauto [léase Tutu] se lía con Travis Davenport. Son guapos y se conquistan nada más y nada menos que en el Orient Express.



[Pulsa aquí para ver el vídeo, ya que los vídeos de Youtube me descojonan el blog y no tengo tiempo para verle las tripas...]

Los trenes de antes tenían eso: daba tiempo a oler un perfume e intentar conquistar a la chica que se acicaló con el caro perfume al menos el cuello. Ahora la alta velocidad en las vías férreas y los aviones le han quitado a los viajes de un sitio a otro ese romanticismo.

Puajj...mentira podrida. Es romanticismo, sí; pero sobre todo son nuestras ganas de encontrarnos con la Tauto de turno o el Davenport repeinado o despeinado. Yo he viajado en trenes más de seis horas, y lo único que quieres es llegar a destino cuanto antes. Puedo cambiar de idea si hubiera unos compartimentos mejores y un grado más alto de lujo. Pero sinceramente, viajar de Madrid a Algeciras, por ejemplo, de noche, con gente roncando al lado, y en una cosa más parecida a una cafetera que a un tren, no le da ni un ápice de emoción ni romanticismo, por mucho que le eches Chanel a todo quisqui.

Así que soy partidario de trenes de Alta Velocidad, que te llevan pronto, y de compañeros/as de compartimento, que no hace falta que se rieguen con Chanel Número 5, sino que me conformo con el uso del desodorante. Para romanticismo vídeos sensacionales como este.

Solo me queda apuntar una cosa: me siento casi desnudo sino me hecho colonia, perfume, antes de salir de casa. Un día, mis queridos 14 lectores, os relataré mis preferencias olfativas.

martes 30 de junio de 2009

Tres

1.-



2.-



3.-


Acusación de uso indebido. Dicho esto añadiré que no me decía nada la música de M.J, y menos su personajillo descolorado y vomitivo en muchos aspectos. Para gustos, mis queridos 14 lectores, recuérdenlo, los colores.

jueves 25 de junio de 2009

Un París rápido

Tres días en París da para encontrarse de lleno con una serie de tópicos de una ciudad. Soy enemigo de los tópicos...bueno, vale, no, no soy enemigo, hay que reconocer que los tópicos ayudan mucho: son estructuras de desconocimiento a las que agarrarse para formular un conocimiento generalizado y sin estrujarse el cerebro.

Esta es la segunda vez que piso la capital francesa. Y he aquí el primer tópico: París es una ciudad para patear. En tres días, a ojo de buen cubero, uno calcula haber andado entorno a los 30 kilómetros. Prometo hacer el cálculo científico.

El otro tópico es que París es la ciudad del amor: parejas besándose en los parques, mirándose a los ojos...y es que el escenario invita a la vida amorosa. Uno lo intenta, sí, pero no le sale la foto de Doisneau, porque los besos de pose no son genuinos, y el que escribe prefiere lo genuino. ¿Sabían que los dos fulanos de la foto mítica apenas se conocían y que dejaron de conocerse muy pronto? Y sí, también, el tópico se cumple: París invita a amar y ser amado. Lo crearon para eso.

Como entenderán en tan poco tiempo no da para muchos museos: el Pompidou y el Museo de Orsay. Del primero diré que no me gusta el arte moderno salvo excepciones y que con eso lo he dicho todo; del segundo diré que está más desordenado que mi alcoba, y que por eso lo van a cerrar e intentar reconfigurar para que tenga algo de lógica. Esperemos que para entonces prohiban a la gente hacer fotos a los cuadros, porque es una peste que se pone en primera fila de obras como 'el origen del mundo', que ni disfrutan el coño retratado, ni hay coño que disfrute con tanto psicópata con cámara. Yo me didiqué a hacerles fotos, y tan pronto como tenga tiempo y photoshop para reglar los niveles las publicaré.

El otro tópico recurrete (reiteración innecesaria) es que los restauradores son unos timadores natos. Pero es un timo institucionalizado: desayunos a 20 euros con unos crêpes asquerosos con la carta con todos los precios, o un menda que te cobra 13 euros en lugar de 8 euros porque el agua no es lo mismo que la Coca- Cola...eso sí, el je suis desolé está en boca de todos.

Eso de que los parisinos son bordes es una mentira a medias: si vienes de Andalucía, donde todo es simpatía, todos te parecerán bordes cuanto más te alejes de Despeñaperros. Los paresinos son correctos, sin derroches en los modos, y es injusto decir que son antipáticos: forman una especie del género humano que se da solo en las capitales, y que le da al caracter cierto grado de bordería capitalina.

Y no sigo más. Perdonad, mes chers 14 lecteurs, por esta versión rápida, que no ha sido reeleída para corregir pero es que el sol brilla en Bruselas, y eso no se puede desaprovechar.

sábado 20 de junio de 2009

Maletas

En unas horas parto de nuevo a Bruselas. Esta vez, como novedad, es que me tocará enseñar la ciudad, lo cual me hace bastante ilusión...Luego también haré de guía de otra ciudad que, en este caso, apenas conozco de una breve vez: París.




Debéis de reconocer, mis queridos 14 lectores, que la maleta me ha quedado niquelada. Un primor del orden, de tetris con la ropa. Espero no haber metido demasiado poco abrigo, pero me resisto en un despunte del verano estar metiendo jerseys en la maleta.

Escribiré por aquí algún que otro apunte. Mientras, ahora, voy a pelearme con mi Ipod y las actualizaciones.

jueves 18 de junio de 2009

Nostalgia

No sé si he hablado aquí alguna vez de la nostalgia. No me gusta. Me parece muy ñoño: "Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida", dice la RAE. Yo prefiero un sentimiento de rencor al pasado, de arrepentimiento, de orgullo por lo hecho, de felicidad...Lo que quieran, pero no el hecho de que por ser pasado me tenga que dar una pena tremenda. La nostalgia es un sentimiento que no llama a nada, salvo a escribir poesía cursi. La nostalgia es un "ayyyyy" acompañado de un suspiro que no debe durar más de cinco segundo y no menos de dos.


Ayer sentí nostalgia. Fue un rato breve (quizá 10 minutos, tal vez 15, seguro que no llegaron). Me avino (no busquen el verbo avinar, es inventado) cuando estaba pasando DVD con fotos a mi ordenador, con el objetivo de trasladarlos a un disco duro. Si no lo saben, los DVD son poco de fiar, y al poco tiempo se van a tomar por viento, con tus fotos. Mejor para eso son los CDs y discos duros externos. De allí mi operación rescate.

Tengo unos 10 dvd con fotos (40 gigas) desde el año 2004, cuando aterricé en el mundo digital. Las primeras fotos pesaba 600 kb como mucho. Ahora, cualquier foto que hago, tiene un mínimo de 2 Mb. La nostalgia empezó por estas cifras, al ver que mi Mac no tardaba ni 1 minuto en copiar una carpeta. Luego entré en materia, y empecé a ver algunas fotos. Amores que pasaron a la categoria de la amistad, personas queridas que ya no están, viajes y lugares que fueron vistos y visitados... ¿Y cómo no tener nostalgia?

Decidí entonces parar de guardar fotos por esa noche. Me fui al balcón donde lloviznaba. Si creen que la lluvia invita a la melancolía se equivocan: tres gotas en el cogote me recuperaron de mi hastío romanticón, me metí en casa, vi que ya eran las 4 de la mañana, y decidí dormirme dejando a la nostalgia empapándose en la lluvia del balcón.

PS: ni un solo enlace en el post, ni una sola foto, mis queridos 14 lectores...autotirón de orejas. El sábado parto al corazón de Europa. Luego me espera París...pondré los dientes largos por estos foros...

domingo 7 de junio de 2009

Elecciones

Repitamos muchas veces la palabra "elecciones": elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, elecciones, erecciones, erecciones, erecciones, erecciones, erecciones, erecciones, erecciones, erecciones, erecciones, erecciones, erupciones, erupciones, erupciones, erupciones, erupciones, erupciones, erupciones, elocuciones, elocuciones, elocuciones, elocuciones, elocuciones, elocuciones, elocuciones, elocuciones.... y paro.

sábado 6 de junio de 2009

Jornada de reflexión

ἰδιώτης: idiota. Persona que vive en una isla (aislado), ajeno a la política.

martes 2 de junio de 2009

Carteles: Petó

Petar:

1.- (Del cat. petar, peer).

1. intr. coloq. agradar (complacer).

2.- (Cf. petar1).

1. intr. Gal. y León. Golpear en el suelo, llamar a la puerta.


Cartel visto en un local nocturno madrileño. El escribano no parecía ser miembro de la Academia, aunque yo petar lo entiendo más en el sentido dado por el cartelista.

jueves 28 de mayo de 2009

Breve teoría de las llaves

Vaya por delante que esta teoría no es mía. Se la escuché a un tío mio, que vive en Salamanca, dato menor, por otra parte para la exposición de la misma.

La teoría mide el éxito mediante la evolución del número de llaves que uno lleva encima en distintas etapas de su vida.

Venimos en bolas al mundo, y sin llave alguna. La primera que te puede caer es la de un joyero (versión femenina) o una caja de metal (versión más masculina) para guardar ajuares / ahorrillos que uno acumula. La siguiente que te cae es las llaves de casa: los padres ya te ven responsable como para que vuelvas solo a casa y te abras tu solito la puerta.

El siguiente paso, hacerse con la llave de una moto, de un coche. Luego viene el piso, primero de alquiler, y luego casa propia. Rondas los cuarenta y tienes llaves de casa, llaves del coche, y puede que hasta llaves de un despacho donde trabajas. ¿Una llave más? Ganas pasta, mucho éxito, es hora de comprarse una casa en la playa.

Has llegado al tope de las llaves a los 45-50 años. Pero te pueden ir aún mejor. Si sigues teniendo éxito profesional y el dinero entra a raudales (esto no es ni mucho menos sinónimo) ahora te empiezas a deshacer de las llaves: tienes chófer, fuera la llaves del auto; tienes servicio en casa, a lo mejor hasta mayordomo...¿para qué llevar las llaves de casa? Así que de cuantas más llaves te deshagas a los 60 años mejor te habrá ido.

Aunque ojo, puede pasar todo lo contrario: que las cosas te vayan muy mal, no puedas pagar la hipoteca, y te vayan quitando las llaves hasta de la caja de metal donde guardabas los ahorrillos de chaval; por eso es importante que tu puedas prescindir de las llaves, y no que te las sacudan.

Yo veo mi llavero. A esta altura (la mitad del recorrido de la teoría), no tengo ninguna llave que abra ninguna cosa en propiedad.

domingo 24 de mayo de 2009

Florentino no me quiere

Respira a esta hora tranquilo Yomime: Florentino no me ha hecho ninguna oferta. Yomime andaba preocupado, porque sabía que no había contraoferta posible, pese a ser del Atlético, pero saben que todo el mundo tiene un precio, y además es mejor minar al Real Madrid desde dentro... Otra cosa es que Marca sepa escribir mi nombre.